jueves, 5 de noviembre de 2020

viernes, 28 de febrero de 2020

Sikuris y Estilos


El Siku, es un instrumento músical de viento de la cultura andina de origen ancestral, cultivada por diversas culturas pre-inkas e inka del pasado histórico del Perú.
En la actualidad se encuentra en el altiplano Peruano Boliviano, parte de Chile y Argentina. Sin embargo, de acuerdo a la información proporcionada por el arqueólogo Luís Barredas Murillo, del Cusco, da constancia que el origen del Siku tiene una antigüedad pre-cerámica; y por su parte según los datos arqueológicos proporcionados por Chávez Ballón, se constata que el desarrollo del Siku, se da entre los nexos del horizonte Chavin y horizonte Tiawanaku, siendo sus cultores predilectos los habitantes del altiplano circunlacustre del Qollasuyu ancestral, llegando hasta nuestra época contemporánea.
Cabe destacar que el siku, en el pasado histórico tomó parte en todo un conjunto de hechos sociales, religiosos, político y militares; por lo mismo que en la actualidad al siku se le encuentra también en eventos sociales como son los bautizos, matrimonios, y principalmente en eventos religiosos como es la festividad de la cruz de mayo, entre otros de tipo santoral y patronal de las localidades del altiplano.
Siku es el nombre original en quechua como en aymara (idiomas nativos de los andes) del instrumento musical conocido como zampoña. La palabra zampoña es inpropia, pues viene de la confusión que originó el sonido de los Sikus con el de un instrumento de la época conocido por los invasores españoles como zamphona o samfona, de allí se derivó a zampoña.
Existen también otros nombres menos conocidos para denominar al siku o zampoña, tales como pfuku-pfuku (quechua: «sopla-sopla»), huayra-pfucuna (quechua: «soplador de viento»), phusa o fusa entre los pusamorenos, y phuku entre los ayarachis.
Para elaborar los Sikus se utilizan unas cañas que crecen especialmente en ceja de selva, que según su tipo o procedencia pueden ser “Chuki”, “Chajlla”, “Quime”, “Songo”, “castilla”, etc. En todo caso las cañas de paredes delgadas son apreciadas por su sensibilidad y cualidades tímbricas.
Los Luriris (maestros constructores de Sikus), logran los diversos cortes (tamaños y afinaciones) empleando técnicas y medidas heredadas, con ellas determinan el tipo de orquestación de la tropa.
El Siku consta de dos partes separadas el Siku Ira (de seis tubos de cañas), es considerado como el macho, y por otro lado el Siku Arka (de siete tubos de caña), es considerado como la hembra; ambas se necesitan y complementan para conseguir melodías gracias a la técnica del diálogo musical; el Siku por lo tanto se toca en pareja, y la tropa (grupo de Sikuris) viene a ser la junta de varias parejas de Iras y Arkas que se fusionan para existir. A esta dualidad unitaria tanto del instrumento como de los instrumentistas y que viene a representar la concepción esencial para la vida, la conocemos como JJAKTASIÑA IRAMPI – ARCAMPI, que en castellano seria entendido como ponerse de acuerdo, recibir-devolver, producir algo nuevo.
En concordancia con la documentación oral y escrita, la palabra Ira, proviene del vocablo aymara irpiri, que traducido al castellano refiere a la persona que conduce, como también puede provenir del vocablo aymara irpaña, que significa guiar. La palabra Arka, proviene de los vocablos aymara, arkaña y/o arkiri que significa: seguir, ir tras de otro.
Los cuatro tamaños fundamentales de una tropa de sikus, llevan por nombre:
1. Uña Siku (afinada a una octava alta del suly Siku).
2. Suly o Ch’ily Siku (afinada a una octava alta del Malta Siku).
3. Ankuta o Malta Siku (afinada a una octava alta del Sankha Siku)
4. Tayka o Sankha Siku ( afinada a una octava baja del Malta Siku).
En el Altiplano peruano existen cuatro zonas etnolinguísticas y cada una se caracterizan por sus agrupaciones de sikuris:
• La Zona Quechua (Los ayarachis de Paratía, Los sikuris de la isla de Taquile)
• La Zona Aymara Norte (Los chiriguanos de Huancané)
• La Zona Aymara Sur (Los Sikumorenos )
• Las Zonas Mixtas (Los pusamorenos )
El sicuri es el intérprete de instrumento musical SIKU pero también es conocido con este nombre al tipo de música que ejecutan estos intérpretes.
Cada sikuri ejecuta siku y bombo a la vez. En la actualidad, se practican las siguientes variedades de canciones:
1. SIKURI (Sikuri propiamente dicho)
2. KALLAMACHU (Dedicado al dios de la tierra)
3. AYARACHIS (Para funerales)
4. CHIRIGUANOS (Guerreros (sin bombo)
5. SATIRIS (Sembradores)
6. PALLA-PALLAS (Reclutas -jóvenes en edad de Servicio Militar obligatorio)
7. TORERO (Para fiestas de toros)
8. IMILLANI (Para danza de niñas adolescentes)
9. MARCHAS (Para largas caminatas)
Existen también los sikumorenos, los cuales son más contemporáneos y usan un solo bombo, tarola, silbato y platillo.

Fuente: https://sikurimarka.blogspot.com/2011/11/sikuris-y-estilos.html

lunes, 1 de enero de 2018

Entrevista a Julián Gutiérrez: El sikuri en lima

Entrevista a Julián Gutiérrez[1]

El sikuri en lima


¿Cómo es el desarrollo del sikuri en Lima?
En 1956, se toca por primera vez en Lima, lo hacen los Conimeños y otros más, en el Congreso de la República. El motivo no recuerdo, pero en ese tiempo un diputado era de Conima, a partir de ahí solo tocaban los oriundos de Puno, tocaban para sus fiestas patronales o tradicionales, recuerdo que lo hacían en pampa de Amancaes (Rímac), no había el criterio de difundir. También celebraban el día del campesino, ahí. Pero solo asistían los puneños.
A partir de los 60 se empieza a difundir en carnavales, pero eran los hijos de los “señores” de puno (negaban a su pueblo).
En los  70 empieza en la Universidad de San Marcos, a finales de esa década se crean grupos como Runataki y Kunanmanta, Zampoñas San Marcos. Alcanzaron su desarrollo en los 80, cuando se agudiza los problemas sociales. Hoy día, esa efervescencia se ha relajado, aquella vez era importante. La IU (Izquierda Unida) realizaba actos culturales, tocaban los muchachos con entusiasmo, con vigor, se sentía lo que tocábamos. Eran grupos más compactos, por ejemplo, el grupo Runataki, en sus presentaciones no cobraba (rechazaba el arte mercantil), hasta ponían de su bolsillo y se apoyan en los conimeños.
Con Fujimori y la represión que ejerce el Estado para con el pueblo, hace que muchos grupos no puedan seguir difundiendo, ya que se les catalogaba inmediatamente, de tal o cual cosa.
El “despertar” de los capitalinos fue obra importante de los trabajos realizados por los Runataki, pues llegaron a todos lugares, estuvieron en la fundación de Huaycán, en Horacio Zevallos, son muchos años y lugares en los que participó este magnífico grupo: Los Runataki, a quien rindo un homenaje por la tarea realizada.
En los pasacalles que se realizaban con Zampoñas San Marcos, Runataqui, Kunanmanta, etc., por la Plaza Mayor, se incide en la difusión, creo que Pampilla, fundada por puneños, tiene la mística de Runataqui, este grupo se presentaba desde AA HH. hasta colegios pitucos.
A mediados de los 90 el interés en el sikuri resurge, impulsado por profesores de La Cantuta; el 95, ya son 13 los grupos.  En la actualidad son más de 18, por ejemplo, Unión Progresista Conima, la Asociación Juvenil Puno, etc.

¿Cuáles son las modalidades y estilos de Sikuris?
En cuanto a las modalidades tenemos los italaques (boliviano), los taquiles, los amantaní y los estilos son los sikumorenos, sikuris, estos últimos propiamente del campo (varios bombos). El estilo lo tiene cada pueblo, en la ciudad tocan los mistis (hacendados), en las comunidades definen también su estilo, en Ichupalla, los primeros sikuris tocaban pausadamente. Los conimeños evolucionan y lo adecuan al sentir social. La danza es una sátira contra las costumbres occidentales. El chiriguano va en contra de lo occidental, utilizando la sátira; la Cruz tiene soldados los Puli pulis, alrededor de ella que la van cuidando, los lentos, provienen de la situación climática en los andes, sequía, de ahí el sentido melancólico, por las consecuencias en la agricultura. La marcha, es influencia occidental, es el campesino alienado que lo coge y lo lleva a su costumbre. Las lijeras en puno son típicas de la festividad.

¿Cuáles son las diferencias entre los sikuris regionales y metropolitanos?
Mientras que los sikuris regionales tienen un estilo definido, los metropolitanos, no; estos últimos se inician por motivos ideológicos, quieren imitar al regional, el gusto por tocar, les hace rescatar lo nuestro, y es generacional. El capitalino es constante, pero no tiene la “sazón”, toca muy fuerte y apresurado. Los regionales solo se reúnen para sus festividades y mantienen el estilo y tradición.

¿Cuál es el papel de la mujer en el sikuri?
En los grupos regionales no tocan las mujeres; en el campo ellas no quieren tocar. En la ciudad Los Runataki querían mantener esa tradición ancestral. No es machismo, lo que sucede es que la mujer en el campo tiene otra función y no desean tocar. Desde la aparición del hombre andino ellas danzaban, quieren mantener esa costumbre. En el grupo que me inicié (Runataki) no permitían que toquen las mujeres, en eso estaban equivocados. En cuanto a los grupos regionales, que desde un punto de vista dialéctico toda cosa tiene cambios, nada permanece estático, y por necesidad, muchos fenómenos tienen que darse nos guste o no nos guste, lo aceptemos o no lo aceptemos.

¿Desempeña un buen papel la mujer?
Algunas no tocan igual que el varón, algunas tocan bien; siempre va a ver un límite, esto se basa en que no tiene fuerza, dinamismo. Sería excelente ver un grupo de mujeres sikuris que puedan tocar al igual que el varón. La mujer da colorido con la danza. Creo, finalizando, que el sikuri es parte innegable de la resistencia cultural que desarrollan los pueblos del Perú; nadie puede impedirlo, por más Estado represivo que sea. Esta manifestación artística es herencia milenaria y su perspectiva es brillante. Gracias.



[1] Presidente del Conjunto de sikuris Unión Juventud Pampilla de Huancané. Entrevista realizada en 2002 aprox. En el distrito de independencia, Lima.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Compendio de Cultura Popular, Arte y Sikuri: Reflexiones en el Momento Histórico actual.

En etapa final el libro

"Compendio de Cultura Popular, Arte y Sikuri: Reflexiones en el Momento Histórico actual"



INTRODUCCIÓN

Hoy en día es común ver cómo los medios de comunicación (TV, radio, prensa escrita) desenvuelven una campaña de distracción y confusión hacia la población mayoritaria. En ese sentido se las aleja de sus problemas principales que son la reflexión, análisis y crítica de la situación económica (la producción nacional: mypes, industria casi inexistente, importaciones de casi todo lo tecnológico, mayor dependencia, etc.), social (las desigualdades, la corrupción imperante, la extrema pobreza, la extrema riqueza, criminalización de la protesta social, etc.), política (los gobernantes, el tipo de congreso, la manipulación de los ciudadanos, etc.) y cultural (nivel educativo por los suelos, el abandono del arte, las religiones, la alienación, etc.) y por ende se desconocen las soluciones o alternativas a dicha problemática.
Frente a esta realidad miles de adolescentes, jóvenes y adultos -consciente o inconscientemente- buscan enfrentar esta campaña de alienación y confusión contra todo aquello que signifique popular. Se suma a ello una política educativa nefasta, por la cual el Perú ocupa los últimos lugares en concursos internacionales (PISA), con el presupuesto más bajo en la historia educativa[1], el currículo más desfasado, con contenido casi feudal, y el abandono del maestro, ni qué hablar de la infraestructura de los colegios nacionales. Asimismo, el trabajo ideológico retardatario de las iglesias en el Perú, cuyo mensaje difunde actitudes como la mansedumbre, la sumisión, la resignación y el fatalismo; anuncian el “juicio final” amedrentando a sus seguidores, alejándolos de la ciencia y la tecnología.
Como vemos la situación es critica sobretodo en el campo cultural (la superestructura) pese a ello  miles de pobladores se reúnen en círculos de estudio, talleres culturales, agrupaciones artísticas e instituciones de diversa índole, en áreas como danzas, canto, teatro, poesía, música, pintura, sikuri, etc., intentando construir o mantener una identidad cultural, para contribuir a la construcción de la nación peruana.
Sin embargo, no es suficiente, ya que lo realizado no se compara con lo que despliega el Estado y sus cómplices, de ahí la importancia de aunar esfuerzos en esta noble tarea, lo cual significa desenvolver una coordinación permanente en un gran frente cultural que supere las siguientes limitaciones: sectarismos, caudillismos, egoísmos, figuretismos, es decir, cuestiones subjetivas; y basarnos, sobre todo, en principios correspondientes a una posición de clase que guíen nuestro desenvolvimiento en todos los planos, así también en el plano cultural.
La construcción de una identidad cultural y frente cultural necesita un fundamento o sustento. Partimos de que toda acción o práctica genera un tipo de teoría, un tipo de explicación de lo que venimos haciendo, respondiendo preguntas como: ¿qué somos?, ¿a dónde vamos?, ¿por qué lo hacemos?, ¿para qué lo hacemos?, ¿para quién lo hacemos? Interrogantes que tratan de responder al propósito del quehacer artístico, para lo que no es necesario ser teórico, intelectual o estudioso del tema; basta con inquietarse con el contexto desfavorable en que se vive. Es necesario dar una explicación al desenvolvimiento de nuestras áreas artísticas, es de suma importancia tener aquella explicación, conocida como marco teórico o categoría científica, mediante la cual podamos explicar el mundo circundante en el cual nos desenvolvemos, y no hacerlo al azar o sin ninguna orientación. El conocimiento de dichas teorías hará más claro el panorama y podrá brindarnos las herramientas intelectuales adecuadas para desarrollar mejor nuestro trabajo artístico cultural.
Esta publicación quiere contribuir decididamente a llenar ese vacío teórico, brindando algunos alcances o propuestas, partiendo por sustentar y argumentar los conceptos fundamentales de nuestra realidad: cultura, arte, sociedad, moral y Estado, etc.; damos a conocer los personajes que consideramos pilares de la peruanidad: José Carlos Mariátegui, César Vallejo y José María Arguedas, a la vez que difundimos algunos documentos de estudio sobre la cultura popular, el arte y la educación. Lo complementamos con artículos sobre sikuris y concluimos con una selección de entrevistas con científicos sociales imbuidas en el campo popular.
Finalmente, esperamos contar con su atenta lectura y aportes, críticas, sugerencias, opiniones sobre el debate de los temas planteados.

El autor


[1] 3.9% de su Producto Bruto Interno (PBI), según el Banco Mundial.